Lucas Méndez lagun argentinarrak eskaera bat egin zidan duela gutxi. Bere blogean (http://www.cualpunto.blogspot.com.es/) Euskal Herriari buruzko zerbait idaztea nahi zuen. Mila zalantza eta buelta eman nizkion gaiari, ez bait zait oso erraza egiten Euskal Herrian bizi dugun gatazka ezagutzen hasi berria den bati zerbait kontatzea. Eta zailago oraindik zerbait konkretua eskatzen ez didanean. Zer esanik ez bere blogeko irakurle argentinarrei. Gaur egungo politikaz idatziko dut? Historiaz? Kulturaz? Ba beno, ondorengo gaztelerazko lerro hauek dira Lucasek bere blogean argitaratuko dituenak.
IZAN ETA EGON
(SER Y ESTAR)
Me pide mi amigo Lucas que escriba una nota en su blog sobre mi tierra, Euskal Herria. Y esto es lo que me ha salido del alma.
Soy vasco. Solo vasco. No soy vasco-español, ni un español vasco. Vasco a secas. Vasco y solo vasco. Esa es mi identidad, ese es mi SER. Y como tal, nadie me lo puede quitar. Nadie puede decretar que vosotros que leéis estas líneas no sois argentinos. Nadie puede decretar por ley que yo no soy vasco.
Mi tierra es Euskal Herria, el País Vasco. Es mi patria. Una patria dividida entre dos estados, España y Francia. Y además subdividida en 3 administraciones diferentes. No tengo país, no tengo estado, pero sí tengo una patria. Eso tampoco se puede decretar.
Pero tengo un problema. ESTOY español. Mejor dicho me tienen español. No lo soy, pero aún así España tiene a bien otorgarme la doble nacionalidad. Solo puedo demostrar una de las dos nacionalidades, la española, pero si estamos de acuerdo en que la identidad, el SER, no viene otorgado por un documento y que ese SER es difícilmente cambiable, resulta que SOY vasco pero ESTOY (me tienen) español. Y eso es un jaleo enorme. Un quilombo. Quiero ser y estar la misma cosa. Quiero ser y estar vasco. Nada más.
Hay gente en estas tierras, en Euskal Herria, que dicen sentirse españoles habiendo nacido aquí. Bueno… lo respeto, pero… ¿la identidad te la otorga el sentimiento? No sé, quizá sí. Había un autor inglés que no recuerdo su nombre que había nacido en Dublín, y cuando le llamaban irlandés (cosa que odiaba) respondía que nacer en un establo no te convierte en cerdo. Para ir centrándonos en el tema convengamos que la identidad la elije uno mismo, libremente. Uno puede decidir lo que ES, o sea que uno no puede SER algo que no quiere SER. ¿De acuerdo?
Los problemas suelen venir con el ESTAR. Algunos suelen querer documentos que acrediten otra nacionalidad aparte de la suya propia. SON colombianos, ecuatorianos, marroquíes, sudaneses… pero por mil motivos necesitan o quieren ESTAR franceses, chinos o españoles. Necesitan papeles, pero obtenerlos no les convierte en españoles, franceses etc. a no ser que lo quieran ellos… y los países de adopción. Ahí es donde está la madre del cordero.
Y es que yo ESTOY español en contra de mi voluntad. Me lo impone España. Y no solo pretenden imponerme eso, también pretenden difuminar hasta hacer desaparecer mi SER, mi identidad. Los vascos estamos acostumbrados a oír que Euskal Herria es un invento y que nunca ha existido. Esgrimen razones históricas para intentar anular nuestro SER. Y claro Euskal Herria es un invento, pero de todos es sabido que España ya estaba aquí apenas unos segundos después del Big Bang. Nos atacan diciendo que nuestra bandera, la Ikurriña, la inventó un nacionalista medio xenófobo basándose enla Union Jack. La bandera española en cambio debió ser tejida por los angelitos y bajar de los cielos de manos de dos querubines. Ya la usaban en la península ibérica los primeros hombres de cromagnon (algunos de ellos han llegado vivos al siglo XXI. doy fe…). Y los vascos solemos entrar en ese juego peligroso. Miramos demasiadas veces para atrás para justificar el país que queremos construir olvidando que la historia la construye y la narra a su antojo el ganador o el poderoso. Y sí, es verdad que existió una vez un reino vasco; un reino navarro mejor dicho. Podemos decir que hubo un rey de los vascos llamado Sancho el Mayor, rey de Nafarroa (Navarra). Podemos decir que la lengua vasca, el euskara, se hablaba aquí antes de que existiera el idioma español o el francés. Podemos decir que las tribus vasconas ocupaban estas tierras desde no sé cuantos siglos atrás. Podemos decir que el euskara era el idioma de los navarros, que Nafarroa (Navarra) era la patria de los vascos. Y no. No se llamaba Euskal Herria, pero ello no implica que no existiera una vez un “país de los vascos” ¿O sí?
Nosotros los vascos este año del 2012 recordamos el 500 aniversario de la derrota de Amaiur. Hace 500 años que el reino de Castilla invadió y conquistó el último reducto del Reino de Navarra. Hace 500 años desapareció el último rescoldo de lo que un día fue el “país de los vascos”. Sí amigos. Nosotros también fuimos invadidos y conquistados. Al mismo tiempo que unos vascos conquistaban, otros eran conquistados.
¿Pero es la historia lo único que da legitimidad para querer una Euskal Herria libre e independiente? Eso nos dicen algunos españoles. El reino de Nafarroa no era el reino de los vascos, Sancho el Mayor jamás se consideró a si mismo rey de los vascos, Navarra no fue conquistada, desde que España es España Nafarroa ha formado parte de ella etc. ¿Es fundamental tener acreditada una historia previa como país para poder aspirar a la independencia? La historia desmiente esta argumentación. Porque existe España a pesar de que hubo un tiempo en la historia en el que por increíble que parezca, no existía España. ¡Hasta a Argentina le pasa lo mismo! Hubo un tiempo anterior a la fundación de Argentina en el que no había ningún país en vuestras tierras.
Y aquí me voy a apropiar de una frase que recientemente escuché al doctor en historia Santi Leoné: “Euskal Herria existe porque hemos sido capaces de inventarla”. El último libro de Leoné se titula “A favor de una Euskal Herria imaginaria”. Y no puedo más que suscribir las palabras de Leoné. Por no repetirme aquí os dejo un resumen de una conferencia suya titulada “NAVARRA: 500 años. Una nación por inventar y construir”
Euskal Herria existe, sí. Existe porque la hemos inventado y porque la soñamos. La soñamos libre e independiente, la soñamos dueña de su futuro y relacionándose con los países del entorno de igual a igual. Y yo sueño que llegará algún día en el que libremente decidiré lo que quiero para mi futuro y lo que quiero ESTAR. Porque SER, no seré otra cosa que un vasco.
Como dice un dicho de la mitología vasca:
IZENA DUEN GUZTIA OMEN DA
(Se dice que todo lo que tiene nombre existe)



